CRECIENDO

17/09/2021
Antonio Mondéjar Platero

Se para de crecer cuando se deja de aprender. Cuando dejamos de alimentar nuestra ilusión por el miedo, es cuando empezamos a morir.

Hoy he escuchado en la radio un anuncio que decía:

“Se para de crecer cuando se deja de aprender”

 

¡Y me ha parecido fantástico!

El ser es curioso por naturaleza. Desde el principio de los tiempos, esta inquietud le ha llevado a descubrir nuevos horizontes y a desarrollarse hasta el momento actual, por lo tanto, esto nos lleva a concluir que esta curiosidad viene intrínseca a la vida y hay que cuidarla.

También podemos observar este comportamiento en los niñ@s, deseosos de descubrir el mundo que les rodea con una energía y vitalidad desbordante, ansiosos de llegar un poquito “más allá”.

Pero a menudo, esta tendencia se va apagando a medida que pasan los años y nos estabilizamos personal y profesionalmente, olvidándonos de alimentar esta capacidad. Cuando esto sucede entramos en un estado OFF del ser y frenamos su crecimiento y desarrollo, favoreciendo un peligroso estado de contracción que se hace evidente con las consecuencias de estancamiento que produce. Una de las más graves para mí es la falta de ilusión y entusiasmo, que es como un morir en vida.

De la misma manera que necesitamos descansar para recargarnos y afrontar con garantías la vigilia, …

de la misma manera que necesitamos alimentarnos para dar a nuestro cuerpo los nutrientes necesarios, …

de la misma manera que necesitamos respirar para vivir,….

también necesitamos aprender continuamente para seguir creciendo.

Y como siempre, esto lo  vamos a poder hacer de dos maneras distintas:

  1. Crecimiento por sufrimiento: Forzados por la vida, con una experiencia desagradable que nos obliga a crecer.
  2. Crecimiento por conocimiento: De forma constante, siendo consciente de esta necesidad vital del ser, e invirtiendo dedicación en desarrollarla.

 

Como os podéis imaginar, os aconsejo la segunda opción.

Me encuentro frecuentemente en visita personas en Off,  desanimadas, infelices, desconectadas totalmente de la vida, enfermas de falta de entusiasmo; y es increíble ver que cuando las animas a un cambio que les permita iluminarse de nuevo, encuentran multitud de excusas y justificaciones que no dejan de ser distintas manifestaciones de MIEDO.

Y les sucede, que para compensar este vacío, esta falta evidente, es suplida por otros elementos que falsamente la nutren de forma inmediata (comida, suplementos, pantallas, juego, sexo, drogas, alcohol, y otros placeres que requieren de un mínimo esfuerzo inicial y de uno enorme posterior….).

Pero el crecimiento consciente es como una carrera de larga distancia y no se lleva bien con la velocidad. Se trata de ir haciendo “sin prisa pero sin pausa”, pero siempre enfocados y atentos, porque si no, el aprendizaje es muy débil. Recordad el Post anterior donde hablaba de la fórmula del éxito:

Atención + Constancia + Tiempo= Manifestación

 

En mi caso, aconsejo invertir como mínimo 1h al día en mejorarnos la vida. Y este rico reto lo podemos hacer de 2 formas distintas:

  1. Profundizando cada vez más en algo que nos guste. Por ejemplo, en caso de ser pintor, especializarme en alguna técnica en concreto.
  2. Pivotando continuamente a motivaciones personales variables. Provocarme en salir de la zona de confort continuamente con formación, talleres, lecturas, nuevas relaciones, viajes, experiencias que requieran improvisación y novedad,… exponiéndome así a adquirir nuevos registros.

 

Pero lo más importante de todo es…

Hacerlo con gusto, motivación y convencimiento; superando el sano miedo del cambio inicial, visualizando y anticipando tu propósito.

“No importa tanto lo que haces sino cómo te sientes cuando lo haces”

 

A la vez, te tocará neutralizar el miedo paralizante que te invitará a no hacer nada y mantenerte en tu estado habitual. Para ello te recomiendo hablarte a ti mism@ y decirte que no sólo pretendes conseguir algo que te gusta sino que también buscas desplegar facetas desconocidas de ti a través de esa vivencia.

 

Y así continuamente….

Dime, ¿hacia dónde quieres crecer próximamente?